Las siglas CPR significan Construction Products Regulation. Es una regulación europea UE 305-2011 que entró en plena vigencia en julio de 2017 y en la que se establecen los requisitos básicos y características esenciales armonizadas que todos los productos destinados a la construcción deben cumplir, con ámbito de aplicación en la UE.
Los cables son los únicos productos eléctricos considerados productos de la construcción, y por lo tanto se aplica a los cables que serán utilizados en instalación fija. Se incluyen cables de energía, de telecomunicaciones, datos y control. Están expresamente excluidos aquellos cables destinados a la conexión de aparatos o de cableado interno de equipos o aparatos eléctricos.
Los cables a los que les afecte dicha regulación han de ir marcados con la marca CE y su clase de prestación de reacción al fuego.





